domingo, 13 de octubre de 2013

Diego Hasen a través de la historia

Ya tiene tiempo, que no veníamos por estos lares =).

Tantas cosas e historias diversas que contar de nuestro pequeño torbellino de emociones y demonio de alegrías ;D.

Hace unos meses, nuestro pequeño, apenas daba sus primeros intentos de gateo, que no duraban ni 10 segundos.

Hoy es un chico grande, que puede estar horas y horas gateando, ha mejorado enormemente su equilibrio, ya se puede parar con nuestra ayuda, su cadera ha ido excelentemente bien y bueno que les podemos decir, es un pequeño torbellino, que nos sigue a todos lados del departamento.

:) sigue creciendo 

Ya tiene mas cabello, sus cejas, pestañas, y facciones de la cara le dan un parecido enorme a cada uno en sus distintas formas y detalles.

Es un pequeño muy sonriente, siempre de aquí a allá, es independiente en todas sus formas.

Ya aprendió a balbucear, hacer gritos o sonidos raros, que en mi cabeza, solo ronda... que quiere decirnos, si en un futuro no lo podré callar, pero me sigo asombrando de lo rápido que aprende.

También cosas cómicas de nuestro retoño es que hace trompetillas, saca la lengua por que le molestan sus nuevos dientes, y nos mandan besitos o intentos de besitos tronados ;D.

Como todo ser humano, le ha costado llegar hasta lo que es hoy. Se ha enfermado dos veces, la 2da fue la más difícil, pero afortunadamente, ya vamos saliendo de esto y esta de nuevo al 100%.

Nuestro pequeño, es un cosito viajero, se ha ido a Mazatlán con su mami, y fue muy feliz. Conoció el mar, nadó y bueno jugó con la arena.

Pues recordar cosas, han sido tantas emociones, logros y ocurrencias de este demonio de Tazmania.

Bueno, hasta aqui mi parte, atte. el Papa del cosito :D....

Ahora entra la Mami del Cosito. =)

Como bien lo dice el Papá del Cosito, has crecido bastante, tienes 8 meses y medio, ahora voy entendiendo que la etapa de bebé es muy breve y se pasa muy rápido el tiempo, cada día que pasa tienes un cambio nuevo, y me maravilla ver cómo una cosita tan diminuta que fuiste al nacer, va tomando forma y carácter cada vez más definido. Tu imágen y personalidad se van creando y me siento privilegiada por tener la oportunidad de ver ese desarrollo.

Han empezado tus primeros berrinches y la batalla campal que tenemos cada que hay que cambiarte el pañal o la ropa. Ya comenzaste a probar los alimentos y vas definiendo lo que te gusta, como el chayote, la zanahoria y el jitomate ¡te encantan! y frutas como el plátano, el mango y la manzana son tus favoritos.

Ya gateas, andas por todos lados, nada te detiene, si no puedes pasar, lo intentas una y otra vez hasta que lo logras o te frustras y lloras (a quién te pareceras...). Desde los 6 meses intentamos detener tu rápida necesidad de caminar, querías pararte pero tus piernitas aún no tenían la madurez suficiente. Con cada paso en tu crecimiento me haces mas evidente el hecho de que quieres ser una personita independiente. Desde los 4 o 5 meses ya tomabas el biberon con tus manitas, muy torpemente pero lo intentaste hasta lograrlo, ahora tomas tu leche solito y ya tomas la cuchara también, de igual forma juegas por ratos y te duermes solito, ha sido muy divertido cuando te escuchamos tu balbuceo para arrullarte o como tomas tus juguetes favoritos para dormir o para jugar. También es toda una sorpresa cuando te despiertas antes que nosotros, te pones de pie en la cuna, nos observas y si aún no despertamos te pones a jugar o te vuelves a dormir, me parece tan tierno y noble de tu parte darnos el chance de que descansemos. Pero eso si, cuando despertamos y te vemos siempre nos das los buenos días con tu encantadora sonrisa. Bastan esos segundos para que logres que sienta calorcito en mi corazón y soy bendecida por ello.

También logramos que entraras a la guardería, ahí te cuidan bien, se ve que les agradas mucho a las educadoras que están contigo, es un dolor de cabeza cuando nos reportan hasta lo mínimo, pero también me ha dado la tranquilidad de que estás bien y si algo sucede me avisan inmediatamente, así que estás en buenas manos.

Hay tantas cosas por recordar, ya no quisiste el pecho y siento esa separación que aunque sé que en algún momento sucedería, no esperé que fuera tan pronto, pero me alegro también de que seas cada día mas independiente. También me has enseñado uno de los mas grandes dolores que he vivido al enfermarte de una forma muy delicada, sentí mucho dolor al verte cómo sufrías porque te sentías mal y yo no podía hacer nada, pero también he conocido la fortaleza para salir adelante y ha sido maravilloso que hemos estado, tus papás, juntos en esto.

Ha habido más cosas buenas que malas en este tiempo, conociste el mar, la playa, la arena, la probaste y en el mar te relajaste y la gente que estaba al rededor de nosotros estaba maravillada de ver cómo disfrutamos ese momento los dos. Cuando nos fuimos a Mazatlán yo iba medio paranoica de que no ibas a soportar las condiciones del viaje, el calor, la humedad, el avión, la altitud, y estaba con que te iba a doler la cabeza, los oídos, que te ibas a enfermar, a deshidratar, a rozar y bla bla bla, pero una vez mas me demuestras que has venido a este mundo a adaptarte y lo has hecho bastante bien, no pasó nada de lo que pensé, todo lo contrario lo disfrutaste al máximo. También has ido a tus primeras fiestas infantiles (que aquí entre nos, tu papi los aborrece XD), y también ha sido divertido. La casa está tirada y tardamos 5 minutos en ponerla de cabeza y horas para tratar de mantenerla arreglada, pero ya me derroté y ya entendí que con un bebé en casa, el que parezca campo de batalla es normal y así está bien (excepto cuando me dan mis arranques de ansiedad por parecer que vino el huracán al depa jejeje).

Ahhhh y se me olvidaba lo lindo, tierno y bello que has sido con nosotros, nos sonríes, sí, y me das besos babositos, nos enseñas tus dos dientitos y cuando te extendemos los brazos nos pides que te carguemos, pero también nos has escupido, a mi me das jalones en el cabello y en las orejas y la última novedad es que nos muerdes, los berrinchitos que haces cuando no dejamos que hagas tu voluntad o cuando te cambiamos, y lo bien que entiendes cuando no debes agarrar algo y aún así lo haces y nos observas para conocer nuestra reacción, ese eres tú. Un lindo cosito pero también un tremendo diablillo.